(Especial para sgosports.com.ar) Desde esa mirada, el entrenador argentino Mauricio Laburdette impulsa el Modelo Cognitivo Competitivo, una propuesta metodológica desarrollada desde experiencias nacidas en el duro fútbol del interior argentino y posteriormente aplicada en distintos contextos de Sudamérica y Centroamérica.
“El fútbol moderno no se define solamente por correr más o sumar kilómetros en los GPS. La diferencia aparece en quién logra interpretar y decidir mejor cuando el tiempo y el espacio desaparecen”, sostiene el entrenador.
El modelo coloca al jugador en el centro del proceso decisional. Cada acción exige interpretar constantemente el contexto del partido: cuándo acelerar, cuándo sostener la posesión, cuándo atacar espacios o cómo resolver en escenarios de presión y poco tiempo para los que tienen la pelota, pero para los que no la tienen también deben interpretar y decidir si presionar, achicar tiempo y espacio, bascular, replegar o armar un bloque para que no puedan jugar entre líneas.

Lejos de los entrenamientos analíticos y fragmentados, la propuesta trabaja sobre tareas que reproducen situaciones reales de competencia:
- espacios reducidos
- presión constante
- duelos físicos
- escenarios de resolución rápida donde el jugador debe pensar mientras ejecuta.
Uno de los principios operativos centrales del modelo es el concepto de “Repetir sin Repetir”.La propuesta no busca automatizar respuestas ni reproducir movimientos de manera mecánica. El objetivo es exponer al futbolista a situaciones similares dentro de contextos siempre cambiantes, estimulando su capacidad de adaptación, interpretación y resolución bajo presión. A través de rondos, juegos reducidos, juegos de posición y tareas competitivas contextualizadas, el futbolista es estimulado continuamente a:
• percibir
• interpretar
• decidir
• ejecutar
“El objetivo no es repetir movimientos mecánicos ni automatismos, sino formar futbolistas capaces de pensar, interpretar y resolver cuando el partido se vuelve friccionado, aparecen los espacios reducidos y la necesidad de decidir rápido”, explica Laburdette.
Dentro de este enfoque, el entrenador también le otorga una importancia especial a:
• las segundas jugadas
• los duelos físicos
• las transiciones
• la concentración
• y las acciones a balón parado (ABP)
Entendiendo que muchas veces los partidos se terminan definiendo en detalles y capacidad de resolución bajo presión.

Para sostener esta idea competitiva, Laburdette articula su propuesta mediante la Periodización Estructurada, organizando cargas físicas, cognitivas y emocionales de entrenamiento en coherencia permanente con el modelo de juego y las demandas reales de la competencia.
Dentro de esta lógica:
• El Modelo Cognitivo Competitivo define qué se entrena.
• La Periodización Estructurada define cómo y cuándo se entrena.
El modelo se sostiene sobre tres pilares fundamentales:
• identidad de juego
• intensidad cognitiva
• fortaleza emocional
“Correr, corren todos. Decidir bien cuando no hay tiempo ni espacio es lo que separa a los mejores.”
El recorrido profesional de Laburdette refuerza esta visión. Con experiencia en distintos escenarios competitivos, desde el fútbol regional del interior argentino hasta contextos de Sudamérica y Centroamérica, su propuesta fue aplicada en equipos que lograron sostener intensidad, identidad y claridad táctica bajo presión, como en Honduras frente al Deportivo Honduras Progreso, consiguiendo 8 victorias, dos empates y una derrota en la fase de grupos, dejando un saldo del 79% de los puntos disputados y llegando a semifinal.
Uno de los logros recientes más destacados fue la obtención del Torneo Clasificatorio 2025 y la clasificación a la Copa Simón Bolívar 2026 con Deportivo San Martín de Bolivia, alcanzando una efectividad del 88% de los puntos disputados.
Porque en el fútbol moderno muchas veces los partidos no los gana solamente el que más corre y el que propone roce, sino el que logra interpretar, competir y decidir mejor cuando el caos aparece.

