¿Y la fiebre mundialista? El equipo de Pochettino goleó en el debut pero Nueva York le dio la espalda

El estreno de la selección de Estados Unidos bajo la conducción de Mauricio Pochettino fue un show absoluto en la cancha, coronado con una goleada contundente sobre Paraguay. Sin embargo, fuera del campo de juego, la realidad desnudó un contraste que preocupa: mientras en Los Ángeles se vivió una verdadera fiesta, la indiferencia total reinó en los bares y restaurantes de Nueva Jersey, una de las regiones más pobladas de la Costa Este.
La sintonía todavía no es pareja en todo el territorio. El gran desafío que asoma en el horizonte de cara a la gran cita no pasa solo por lo táctico, sino por un factor cultural: lograr que el público local deje de ver al soccer como una atracción pasajera y empiece a sentirlo como una verdadera pasión futbolera.