Una obra de arte a lo Maradona: Bellingham frotó la lámpara, rompió un récord histórico y le dio el bronce a Inglaterra

Un cierre de película para una actuación que quedará esculpida en los libros dorados del fútbol mundial. Jude Bellingham se despidió de la Copa del Mundo con una genialidad absoluta, digna de los mejores potreros, para sellar el 6-4 definitivo de Inglaterra sobre Francia que le otorgó el tercer puesto del podio.
Cuando el partido ya se moría, el crack inglés frotó la lámpara e inventó una jugada de antología: arrancó a pura gambeta, desparramó rivales en una apilada memorable y definió casi sobre la línea de cal para desatar la locura británica. Una verdadera obra de arte con reminiscencias maradoneanas que coronó una jornada inolvidable.
Con esta joya, el volante no solo garantizó la medalla de bronce para su selección, sino que además pulverizó las estadísticas. Al firmar su octavo gol en el certamen, Bellingham se convirtió oficialmente en el mediocampista más goleador en una sola edición de la Copa del Mundo. Un torneo consagratorio para un futbolista que no tiene techo.

