Tensión absoluta: la UEFA no da el brazo a torcer y sostiene el boicot contra la FIFA de Infantino

La tensión política en las altas esferas del fútbol mundial alcanzó su punto de ebullición. El controvertido y frustrado plan para comercializar las Copas del Mundo desató un conflicto sin precedentes entre las confederaciones, dejando a la FIFA en una posición sumamente delicada frente a las potencias del Viejo Continente.
En un intento por apagar el incendio, la cúpula del ente rector del fútbol se congregó de urgencia en Marruecos en un contexto de profunda crisis. Durante esta cumbre, el organismo reconoció abiertamente sus equivocaciones en la gestión del polémico proyecto comercial. Sin embargo, el mea culpa no fue suficiente para calmar las aguas.
Desde la UEFA la respuesta fue tajante: la postura de fuerza sigue firme. En Europa la indignación no cesa y los dirigentes aseguran que la relación está quebrada, argumentando que han "perdido la total confianza" en la conducción que encabeza Gianni Infantino. La grieta institucional parece más profunda que nunca.
