“Tengo el cuero grueso, péguenme a mí”: Gustavo Alfaro plantó bandera y blindó a Paraguay antes de la final ante Turquía

Fiel a su estilo protector y temperamental, Gustavo Alfaro no anduvo con vueltas en la antesala del trascendental choque ante Turquía. El director técnico de la Selección de Paraguay decidió ponerse el escudo y salir a bancar con uñas y dientes a sus futbolistas, quienes quedaron en el ojo de la tormenta tras un arranque para el olvido en la Copa del Mundo.
"Yo tengo el cuero grueso, péguenme a mí", disparó con firmeza el estratega argentino, buscando desviar la presión y blindar a un plantel golpeado. Es que el debut de la Albirroja en la cita mundialista dolió y mucho: una durísima y contundente derrota por 4-1 ante Estados Unidos que dejó un panorama complicado y sin margen de error.
Con la necesidad imperiosa de sumar para mantener vivas las ilusiones de clasificación, el entrenador apela a su experiencia en batallas difíciles. Paraguay se juega una verdadera final en la segunda fecha del certamen, y su comandante ya dejó en claro que está dispuesto a recibir todos los golpes con tal de que sus dirigidos salten a la cancha con la mente despejada.
