Sabor amargo en Hungría: Franco Colapinto sufrió un despiste y terminó contra el paredón en su única práctica

Un viernes sumamente complicado y con sabor a poco para Franco Colapinto en el Gran Premio de Hungría. El joven talento argentino no pudo exprimir al máximo su única sesión de ensayos libres en el exigente trazado de Hungaroring, tras protagonizar un fuerte despiste que terminó en golpe contra las contenciones.
La jornada ya había arrancado cuesta arriba para el bonaerense, quien debió cederle su asiento a Paul Aron durante la primera práctica libre (FP1). Al salir a pista en la tanda complementaria, Colapinto apenas logró completar nueve giros con el compuesto medio para buscar ritmo de carrera.
La frustración llegó cuando el argentino calzó la goma roja (blanda) para intentar registrar tiempos de clasificación. En plena búsqueda del límite, perdió el control de su monoplaza en la última curva, realizando un trompo que finalizó con un impacto contra las barreras de protección, dejándolo con las manos vacías y mucha bronca de cara a lo que viene.
