River llega dulce al Superclásico: la solidez del ciclo naciente frente a las alarmas en el eje del equipo

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River Plate encara la antesala de un nuevo Superclásico con un balance numérico altamente positivo, aunque con algunos desajustes que encienden las alarmas en el cuerpo técnico. Desde la llegada de su flamante entrenador, el conjunto de Núñez atraviesa una racha aplastante tras cosechar 19 de los 24 puntos en disputa, una cosecha que ilusiona a todo el pueblo millonario.
El gran objetivo inmediato de la Banda es doble: asegurar la clasificación matemática a la próxima edición de la Copa Libertadores y, al mismo tiempo, amargarle la fiesta al eterno rival en su propia casa. En este escenario, el liderazgo, la experiencia y el aire fresco que aporta la figura de Leonardo Ponzio se transforman en cartas fundamentales para encarar un cruce de semejante temple.
No obstante, el elenco de Núñez no llega blindado. La principal duda pasa por la fragilidad defensiva en su columna vertebral, un punto vulnerable que el rival buscará explotar y que River necesitará corregir con urgencia si pretende dar el golpe en el partido más importante del año.
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