Murió Daniel Castellani, una leyenda del vóley argentino
El ex jugador y entrenador dejó una huella imborrable tanto dentro como fuera de la cancha.

El deporte argentino está de luto. Daniel Castellani, una de las figuras más importantes en la historia del vóley nacional, falleció este jueves 25 de junio tras una larga lucha contra una grave enfermedad, según informó oficialmente la Federación del Voleibol Argentino (FeVA).
El ex jugador y entrenador dejó una huella imborrable tanto dentro como fuera de la cancha, convirtiéndose en uno de los máximos referentes del voleibol moderno argentino y en un líder admirado por varias generaciones de deportistas.
Como jugador, Castellani integró la histórica camada de los años 80 que llevó al vóley argentino a sus mayores conquistas internacionales. Fue capitán del seleccionado que obtuvo la medalla de bronce en el Mundial disputado en Argentina en 1982 y también del equipo que alcanzó el histórico tercer puesto en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, uno de los hitos más importantes del deporte nacional.
Su trayectoria continuó desde el banco de suplentes. En 1995 condujo a la selección masculina a la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata y posteriormente desarrolló una destacada carrera internacional en algunas de las ligas más importantes del mundo, dirigiendo equipos en Italia, Polonia, Turquía y Brasil, entre otros países.
En los últimos años había regresado al país para asumir el desafío de conducir a Las Panteras, la selección femenina argentina, con la que consiguió importantes logros continentales y dejó una fuerte impronta en el desarrollo del voleibol nacional.
A través de un comunicado, la FeVA expresó: "Castellani marcó la historia del voleibol moderno, como un líder indiscutido dentro y fuera de la cancha". Además, destacó que "su legado, sus enseñanzas y su calidad humana quedarán para siempre en la memoria del deporte argentino".
Daniel Castellani tenía 65 años y desde 2024 afrontaba un tratamiento médico que lo había obligado a alejarse temporalmente de la actividad profesional.
Su nombre quedará para siempre ligado a algunas de las páginas más gloriosas del vóley argentino y a una vida dedicada íntegramente al deporte.
