Los inoxidables de la NBA: los cracks que desafiaron al tiempo y jugaron pasados los 40 años

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En el exigente universo de la NBA, desafiar al reloj y mantenerse en la élite superada la barrera de los 40 años es una proeza reservada para muy pocos elegidos. Figuras de la talla de LeBron James, nuestro estandarte Manu Ginóbili y el mítico Michael Jordan demostraron en su momento que la jerarquía y el talento no tienen fecha de vencimiento.
Sin embargo, en el tope absoluto de la longevidad se mantiene firme Nat Hickey, quien en 1948 vistió la camiseta de los Providence Steamrollers a los 45 años, fijando un récord histórico que aún sigue vigente. Esta prestigiosa nómina de veteranos ilustres también cuenta en sus páginas doradas con gigantes de la cera como Kareem Abdul-Jabbar y Robert Parish, quienes dejaron una huella imborrable compitiendo al máximo nivel con más de cuatro décadas en el lomo.
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