Locura por Colapinto en Interlagos: furor argentino y gestiones clave para traer la F1 a Buenos Aires

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El Gran Premio de Brasil arrancó con pulso argentino gracias a la verdadera marea humana que generó Franco Colapinto. El joven piloto desató el delirio en el paddock de Interlagos, donde fue abordado constantemente por los fanáticos en busca de fotos, autógrafos e insólitos regalos como la infaltable oferta de alfajores. Con la mira puesta en la pista, el argentino alista los últimos detalles para encarar este viernes la primera sesión de entrenamientos libres.
Pero el fenómeno no acaba en el espectáculo deportivo. La presencia argentina en suelo brasileño también tiene un fuerte impacto institucional: el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y el secretario de Deportes, Fabián Turnes, viajaron a Brasil para mantener reuniones estratégicas y avanzar en las gestiones que permitan repatriar la Fórmula 1 a la Ciudad de Buenos Aires.
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