La semana de furia en algunos clubes del fútbol argentino: agresiones, amenazas y batallas campales
La semana de furia en algunos clubes del fútbol argentino: agresiones, amenazas y batallas campales

El fútbol argentino vivió una jornada de violencia en las últimas 72 horas. En apenas un fin de semana se registraron distintos episodios que tuvieron como protagonistas a hinchas, jugadores y entrenadores. Desde las amenazas y los reclamos de las barras hasta agresiones físicas y enfrentamientos dentro del campo de juego, la tensión se hizo presente en varios estadios del país.
Uno de los casos más graves ocurrió en Patronato, donde un grupo de hinchas atacó al plantel luego de la derrota frente a Colón. El hecho se produjo cuando los futbolistas regresaron al estadio para retirar sus pertenencias. El arquero Alan Sosa y el defensor Facundo Díaz sufrieron cortes en el rostro y la cabeza, mientras que personal de investigación de la Policía de Entre Ríos intervino por lo sucedido.
En el ascenso también hubo situaciones de máxima tensión: hinchas de Nueva Chicago se concentraron en las instalaciones del club tras la caída ante All Boys y esperaron al plantel para pedir explicaciones. La Policía Metropolitana debió desplegar unidades en el lugar.
En Lomas de Zamora, en tanto, integrantes de la barra de Los Andes increparon a los jugadores tras perder el clásico ante Temperley. Algunos futbolistas salieron a "dar la cara" y recibieron fuertes insultos por parte de los seguidores del "Milrayitas".
Pero los incidentes no se limitaron a las tribunas. Arsenal y Talleres de Remedios de Escalada terminaron a los golpes en el estadio Julio Humberto Grondona, luego de un cruce entre Claudio Mosca y Alexis Payés. Hubo puñetazos, patadas, empujones y corridas entre ambos planteles, hasta que los técnicos y la Policía lograron intervenir y el árbitro decidió dar por terminado el encuentro.
En Liniers también hubo un cierre caliente: Vélez y Defensa y Justicia empataron, pero el partido terminó opacado por un fuerte enfrentamiento entre los entrenadores. Los cruces verbales entre Julio Vaccari y Guillermo Barros Schelotto fueron constantes y, después del pitazo final, la situación escaló. "No me faltes el respeto", se escuchó desde el banco visitante antes de que los reproches terminaran en un agarre del cuello del "Melli" y un golpe de puño del director técnico de Defensa.
El sábado, una vez consumado el triunfo por 4-0 de Estudiantes sobre Gimnasia en el Clásico de La Plata, jugadores del "Lobo" increparon al árbitro Yael Falcón Pérez y a empleados del "Pincha", de acuerdo a lo informado por la transmisión oficial del partido. La situación generó momentos de tensión en el campo de juego y obligó a intervenir al personal de seguridad de la visita, que intentó contener a los integrantes del plantel y evitar que el episodio pasara a mayores.
