La corona de Infantino tambalea: el polémico plan que fracturó a la FIFA y desató la guerra por el poder

El idilio de Gianni Infantino con el poder absoluto parece haber encontrado su límite. Luego de saborear el éxito del Mundial más lucrativo de la historia, el dirigente suizo hoy se encuentra contra las cuerdas, enfrentando la tormenta política más feroz desde que asumió las riendas de la FIFA.
La chispa que encendió el polvorín fue un ambicioso y hermético plan para abrir el millonario negocio de la Copa del Mundo a inversores privados. Esta jugada, lejos de consolidar su liderazgo, desató una rebelión inmediata entre las confederaciones, que interpretaron la maniobra como una amenaza directa al histórico equilibrio de poder de la pelota.
El sismo interno no solo expuso las grietas y las internas silenciosas dentro de las oficinas de Zúrich, sino que configuró un escenario impensado: por primera vez en una década, se ha lanzado de manera abierta la carrera para suceder al mandatario helvético al frente del organismo rector del fútbol mundial.
