La AFA mueve una ficha clave: pidió acceder a la causa contra Tofoni y Gillett para presentarse como querellante

a ofensiva judicial de la Asociación del Fútbol Argentino contra Guillermo Tofoni suma un nuevo capítulo. La entidad que preside Claudio "Chiqui" Tapia solicitó acceder al expediente en el que el empresario y el magnate estadounidense Foster Gillett están imputados en una causa por presunto lavado de activos, con el objetivo de evaluar su incorporación como querellante y participar activamente de la investigación.
La presentación fue realizada ante el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N.º 10 por el abogado Alejandro Higa, apoderado de Tapia, quien pidió autorización para tomar vista de la causa 1123/25 antes de formalizar el pedido de constitución como parte querellante.
El escrito sostiene que la AFA tomó conocimiento de la investigación el pasado 2 de agosto y advierte que las maniobras bajo análisis podrían haber afectado de manera directa los intereses económicos de la entidad. Como sustento, cita información publicada por La Voz del Interior, según la cual el grupo conformado por Tofoni y Gillett habría movilizado alrededor de u$s 30 millones entre transferencias de futbolistas y negociaciones que finalmente no llegaron a concretarse.
Para la conducción de la AFA, el punto no es menor. La entidad tiene derecho a percibir ingresos derivados de las operaciones de transferencia de jugadores y considera que, si existieron maniobras irregulares en ese circuito comercial, pudo haber resultado perjudicada. Ese es el fundamento central del pedido de acceso al expediente.
La decisión representa un cambio de estrategia. Hasta ahora la AFA seguía el avance de la causa desde afuera. Si finalmente es aceptada como querellante, podrá acceder a la totalidad del expediente, impulsar medidas de prueba, solicitar diligencias y participar activamente del proceso penal junto al Ministerio Público Fiscal.
La causa investiga las operaciones realizadas por el grupo encabezado por Foster Gillett en el fútbol argentino, un desembarco que prometía inversiones millonarias pero que terminó rodeado de cuestionamientos judiciales. La pesquisa intenta determinar el circuito del dinero utilizado en distintas negociaciones, el origen de los fondos y si existieron maniobras compatibles con el delito de lavado de activos.
La decisión de avanzar judicialmente llega en un contexto de fuerte enfrentamiento entre la AFA y Guillermo Tofoni. El empresario mantiene abiertos distintos frentes judiciales contra la conducción de Claudio Tapia, tanto en la Argentina como en los Estados Unidos, mientras la Asociación viene obteniendo resoluciones favorables en varias de esas controversias. Tofoni es la cabeza de una operación mediática que busca menoscabar a la conducción de la AFA y, como fin último, instalar la privatización del fútbol mediante la figura de las SAD (Sociedades Anónimas Deportivas).
En ese escenario, la posibilidad de que la AFA se convierta en querellante incorpora un nuevo actor con peso institucional dentro de una investigación que podría escalar a medida que avance la producción de prueba. La entidad entiende que no solo está en juego el eventual perjuicio económico sufrido por el sistema de transferencias, sino también la transparencia de operaciones que involucraron a clubes del fútbol argentino y montos millonarios.
La presentación realizada por la defensa de Tapia constituye el primer paso formal. Si el juez autoriza el acceso al expediente y, tras analizar la documentación, la AFA decide constituirse como querellante, quedará en condiciones de intervenir de manera plena en una causa que promete convertirse en uno de los expedientes más sensibles vinculados al negocio del fútbol argentino.
