Julián Álvarez fue determinante en el agónico triunfo del Atlético de Madrid, pero sigue con la pólvora mojada

PUBLICIDAD
En un final electrizante en Barcelona, el Atlético de Madrid comandado por Diego Simeone logró una victoria clave ante el Espanyol por 1-0. El festejado tanto del triunfo llegó sobre la hora, a los 89 minutos, gracias a un certero remate de Baena, pero el revulsivo para romper el cero fue el ingreso de Julián Álvarez.
La Araña saltó al campo de juego para disputar el segundo tiempo y le cambió radicalmente la cara al ataque colchonero. El atacante argentino no solo armó la maniobra previa que terminó en la red, sino que además dispuso de un par de situaciones claras para romper su sequía personal. Sin embargo, el arco le sigue siendo esquivo: su último festejo con la camiseta del conjunto español se remonta al 29 de abril de 2026, cuando le convirtió al Arsenal en el duelo de semifinales de la Champions League.
PUBLICIDAD
