Incomprensión y lágrimas en Uruguay: el pibe Jaime priorizó el juego limpio en Peñarol y terminó silbado

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Una jornada de sensaciones encontradas y mucha angustia se vivió en el fútbol uruguayo. Jaime, el atacante de 20 años cuyo pase pertenece a River Plate y que se encuentra cedido en Peñarol, protagonizó una escena insólita durante el empate sin goles frente a Juventud de Las Piedras.
En pleno desarrollo del encuentro, el joven delantero decidió frenar un avance muy prometedor para el conjunto Carbonero al percatarse de que un futbolista rival estaba tendido en el césped. Sin embargo, lejos de ser aplaudido por su deportividad, su noble gesto fue recibido con una sonora silbatina por parte del público aurinegro y el recriminatorio reclamo de su compañero Javier Cabrera. La impotencia ante la reacción del estadio y de su propio equipo desencadenó el llanto desconsolado del argentino en la cancha.
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