Una de las historias más exitosas entre un futbolista y River llegó a su final. Franco Armani dejará el club de Núñez para regresar a Atlético Nacional, la institución colombiana donde también supo construir una carrera extraordinaria y a la que había prometido volver para retirarse como futbolista profesional.
Luego de ocho temporadas y media, a punto de cumplir 40, el arquero campeón del mundo pondrá punto final a un ciclo que lo transformó en uno de los máximos ídolos contemporáneos del Millonario. Con 366 partidos oficiales, 10 títulos y una enorme cantidad de actuaciones decisivas, Armani se ganó un lugar privilegiado en la historia riverplatense.
La decisión del santafesino estuvo impulsada por un deseo muy personal: cumplir la promesa que les había hecho a los hinchas de Atlético Nacional y cerrar su carrera con la camiseta verdolaga.
En River comprendieron rápidamente la postura del futbolista. Después de haber perdido terreno durante el último semestre, producto de algunas lesiones y de la consolidación del juvenil Santiago Beltrán como titular, la dirigencia entendió que quien tantas alegrías le dio al club tenía el derecho de elegir cómo escribir el último capítulo de su carrera.
"No se le podía negar esa posibilidad", fue el pensamiento que predominó en la conducción encabezada por Stefano Di Carlo, quien incluso había manifestado públicamente que futbolistas con la trayectoria de Armani "se ganan el derecho de decidir su futuro" por todo lo que entregaron a la institución.
El llamado que cambió la historia de River
La llegada de Armani para vestir los colores riverplatenses tampoco fue sencilla. A comienzos de 2018, Marcelo Gallardo insistió una y otra vez para que la dirigencia hiciera un esfuerzo y contratara al arquero que brillaba en Colombia.
Las negociaciones con Atlético Nacional atravesaron momentos de mucha tensión. El club colombiano modificó condiciones, exigió garantías adicionales y el pase parecía caerse cuando todo estaba encaminado. Sin embargo, hubo un episodio que terminó inclinando definitivamente la balanza.
Según reveló tiempo después Jorge Brito, cuando las conversaciones estaban prácticamente estancadas decidieron hablar directamente con Armani para explicarle el escenario. La respuesta del arquero fue inmediata.
Con total determinación, pidió comunicarse con las autoridades de Atlético Nacional y fue contundente: ya se había despedido del club y tenía tomada la decisión de jugar únicamente en River. "Yo voy a jugar en River. No voy a volver a Colombia", habría transmitido. Aquella firme postura terminó destrabando una operación que cambiaría para siempre la historia reciente del club de Núñez.
El arquero de Madrid y de las noches eternas
La apuesta de Gallardo tuvo recompensa casi de inmediato. Armani llegó para resolver un problema que River arrastraba desde la salida de Marcelo Barovero, luego de los intentos de Augusto Batalla y Germán Lux por adueñarse del arco.
En pocos meses se convirtió en una pieza irremplazable. Su gran consagración llegó primero con la Supercopa que River le ganaría a Boca en Mendoza y luego, meses más tarde, con la histórica final de la Copa Libertadores 2018, donde fue decisivo a lo largo de toda la campaña y especialmente en la histórica final frente a al Xeneize disputada en la Bombonera y luego en Madrid.
Aquella noche en el estadio Santiago Bernabéu terminó de convertirlo en el guardián de una de las páginas más gloriosas del fútbol argentino. Desde entonces, cada gran objetivo de River tuvo a Armani como protagonista, respaldando al equipo con intervenciones que muchas veces resultaron determinantes.
Durante su paso por Núñez también estableció registros que quedarán en los libros del club, como los 965 minutos sin recibir goles en la Primera División y una enorme cantidad de partidos con el arco en cero que lo colocaron entre los mejores de todos los tiempos.
Su gran rendimiento y seguridad bajo los tres palos también lo llevó a consolidarse en la Selección argentina, donde integró los planteles campeones de la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024, además de haber disputado el Mundial de Rusia 2018 y la Copa América 2019.
El arquero más ganador de la historia de River
Los números ayudan a explicar por qué Armani ocupa un lugar de privilegio entre los grandes ídolos del club.
Con 10 títulos oficiales, se transformó en el arquero más ganador en la historia de River. Su colección de trofeos incluye la Supercopa Argentina 2017, la Copa Libertadores 2018, la Recopa Sudamericana 2019, la Copa Argentina 2019, la Supercopa Argentina 2019, las Ligas Profesionales 2021 y 2023, el Trofeo de Campeones 2021, el Trofeo de Campeones 2023 y la Supercopa Argentina 2023.
Pero su legado no se limita únicamente a las vueltas olímpicas. Armani deja el club con 164 vallas invictas, registro que lo ubica como el segundo arquero con más partidos sin recibir goles en la historia de River, solamente por detrás del mítico Amadeo Carrizo, que acumuló 187.
Además, sus 366 encuentros oficiales lo posicionan como el tercer arquero con mayor cantidad de presencias en la institución, detrás de Carrizo (551) y Ubaldo Fillol (405), dos nombres que forman parte del olimpo riverplatense y con los que hoy comparte mesa.
Su dimensión también trasciende las fronteras argentinas. Gracias a los 27 títulos oficiales obtenidos entre Atlético Nacional, River y la Selección argentina, Armani figura entre los cinco arqueros más ganadores de toda la historia del fútbol, igualando al español Iker Casillas y ubicándose solamente por detrás de Vítor Baía, Manuel Neuer y Gianluigi Buffon.
El regreso a Medellín marca el cierre de un ciclo extraordinario. River pierde a uno de los grandes referentes de su época más exitosa, mientras que Atlético Nacional recupera a uno de sus máximos ídolos. Franco Armani se despide del Monumental dejando mucho más que títulos: deja una huella imborrable, la de un arquero que apareció siempre cuando el equipo más lo necesitó y que terminó convirtiéndose en una auténtica leyenda bajo los tres palos.
Armani, el dueño de los clásicos
El golero oriundo de Casilda, además de romper varios récords en el arco más grande del mundo, como catalogara Fillol, fue determinante en los encuentros ante los grandes del fútbol argentino con números que demuestran la alta efectividad del 1 a la hora de jugar partidos que valen más que tres puntos.


