Escándalo en el arbitraje argentino: sospechas, el polémico rol de Beligoy y la grieta interna entre Tapia y Toviggino

El arbitraje nacional atraviesa horas decisivas y se encuentra bajo la lupa debido a un cóctel explosivo de sospechas políticas, filtraciones de chats comprometedores y una severa crisis de credibilidad que se agrava fecha tras fecha. En el centro de las miradas aparece Federico Beligoy, quien transita días complejos mientras ejerce una insólita doble función: liderar el sindicato de la Asociación Argentina de Árbitros (AAA) y presidir la Dirección Nacional de Arbitraje, manteniéndose en el cargo con el firme respaldo de Claudio "Chiqui" Tapia.
A pesar del discurso oficial que busca respaldar la jerarquía de los colegiados, los fallos polémicos del fin de semana a fin de semana terminaron por detonar la confianza del público y los clubes. En paralelo, el mapa político del fútbol local empieza a crujir: la sólida alianza entre el propio Tapia y Pablo Toviggino muestra fisuras inéditas, en un escenario donde el reparto del poder y la acumulación de conflictos amenazan con profundizar una grieta cada vez más visible en los pasillos de la AFA.
