El día que Scaloni casi se va a las manos con Beckham: la vieja pica que calienta la previa ante Inglaterra
A horas del trascendental choque por las semifinales del Mundial 2026, revivimos el picante cruce de 2003 entre el DT argentino y la estrella británica. De las patadas y los insultos en la cancha a un reencuentro de película.
La tensión se siente en el aire. En la antesala de lo que será un verdadero partidazo entre la Selección Argentina e Inglaterra por las semifinales del Mundial, Lionel Scaloni intentó poner paños fríos con una frase clásica: "Es solo un partido de fútbol". Sin embargo, la memoria de los futboleros rápidamente viajó en el tiempo para recordar que, cuando de defender los colores se trata, el actual entrenador nacional nunca se guardó nada, mucho menos ante los británicos.
Corría el año 2003 y la Liga de España ardía. Scaloni, por entonces un temperamental defensor del Deportivo La Coruña, se cruzó cara a cara con David Beckham, la flamante estrella galáctica del Real Madrid. Lo que comenzó como una típica disputa de juego terminó en un vendaval de patadas, insultos cruzados y un tumulto que casi termina en batalla campal. "Fue una de las calenturas más grandes de mi carrera", confesaría el propio pujatense años más tarde, reviviendo un duelo que quedó grabado en la retina del fútbol ibérico.
Aquel cruce no fue una simple anécdota. Scaloni, con su ADN puramente competitivo, representaba la garra y el sudor, mientras que el volante personificaba el glamour de la época. Durante todo el partido, el argentino se encargó de hacerle sentir el rigor físico al inglés, desatando la furia de una estrella que no estaba acostumbrada a que la rasparan tanto. Hoy, con el paso de los años, ambos miran aquel episodio con una sonrisa cómplice, entendiendo las revoluciones del momento.
Dos décadas después de aquel recordado encontronazo, el destino los vuelve a cruzar en el mismo escenario pero desde roles muy differentes: uno liderando tácticamente a la Scaloneta en busca de otra final del mundo, y el otro como un magnate global del fútbol. Sin dudas, la mística de este clásico histórico entre argentinos e ingleses sumará un nuevo capítulo vibrante, donde el espíritu batallador de aquel Scaloni de 2003 estará más vivo que nunca en cada uno de sus dirigidos.

