Por último, el árbitro denunció que la intimidación continuó con la participación de otro colaborador del conjunto visitante: "También identifico al ya mencionado Sr. Lautaro Germán Acosta gritándonos de manera violenta: 'Son unos ladrones hijos de puta, den la cara; ladrones que se llenan los bolsillos y se cagan en todo, hijos de puta'".
El contundente informe arbitral sobre los incidentes y la batalla campal entre Atlético Tucumán y Talleres en Reserva
Valentín Ibáñez Mesa dio detalles de cómo inició la pelea entre Rodrígo y el “Laucha” Acosta contra los hinchas que terminó con futbolistas y familias enfrentándose.

Un episodio lamentable ocurrió el pasado jueves en el cruce de Reserva entre Atlético Tucumán y Talleres ue terminó en una batalla campal con Rodrigo y Lautaro Acosta enfrentándose a golpe de puños con hinchas. El escándalo escaló y terminó con futbolistas y familias involucradas en el altercado.
Según se detalló en el informe de Valentín Ibáñez Mesa, árbitro del encuentro, el enfrentamiento se produjo "luego de los festejos por el segundo gol de Atlético Tucumán y una vez finalizado el partido, observo a los señores Rodrigo Sebastián Acosta y Lautaro Germán Acosta (miembros del cuerpo técnico del club Talleres), quienes se encontraban en el sector del público local, empujando e insultando a personas no identificadas de la parcialidad local, de esta manera accionando y poniendo en riesgo la integridad física de las mismas".
En el mismo documento se detalla que "dichas personas de la parcialidad local reaccionaron y comenzaron así una gresca generalizada con intercambio de golpes de puño y también realizando golpes con objetos contundentes".
En perspectiva y sobre como llegaron al lugar futbolistas de la "T" y el "Decano", el juez detalló: "A la misma vez que se inicia el conflicto, fue abierto el portón que separa el campo de juego de la zona del público, y de esta manera participaron de dicha gresca varios jugadores".
En otra parte del informe, Ibáñez Mesa da cuenta de que "la parcialidad local en su gran mayoría fue identificada por la terna arbitral tomándose a golpes de puño, tanto al cuerpo técnico de Talleres como a los jugadores de dicho club, y también agrediendo con objetos contundentes a las personas ya nombradas".
El colegiado terminó informando a Carlos Gabriel Abeldaño (N° 9), Luca Ian Ramírez (N° 21) y Gabriel Machena (N° 22), futbolistas de Atlético Tucumán; mientras que por Talleres fueron señalados Jeremías Florentín (N° 1), Mariano Ezequiel Albornoz (N° 3) y Gonzalo Nuccio (N° 13).
La violencia se trasladó hasta su vestuario
En el informe presentado por el árbitro, da cuenta de que la violencia no terminó en la batalla campal, sino que en el acceso al vestuario de la terna. "Se identifica a la persona Matías Busso (miembro del cuerpo técnico del club Talleres) dirigiéndose hacia el vestuario de la terna arbitral, dándole una patada a la puerta de manera violenta, aun estando la presencia del personal policial, acompañado de amenazas".
Entre los agravios textuales volcados al expediente figuran frases de extrema violencia como "se metieron al vestuario estos hijos de mil puta", "la concha de su madre, hijos de puta", "ustedes son los responsables de esto, hijos de mil puta", "que den la cara estos cagones de mierda", "son unos culiados para hacer esto" y "son los responsables, cagones de mierda, den la cara".
