El adiós más emotivo: Jai Arrow, el rugbier diagnosticado con ELA que conmovió a 40 mil almas en su despedida

Una de esas historias que trascienden el deporte y tocan las fibras más íntimas. El rugby australiano vivió una jornada cargada de lágrimas, aplausos y una profunda admiración. Jai Arrow, diagnosticado con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), pudo tener la despedida soñada y colgar los botines adentro de la cancha tras recibir una autorización excepcional de la NRL.
Gracias a este permiso especial, el jugador logró disputar sus últimos dos encuentros oficiales y alcanzar la histórica marca de 100 partidos vistiendo la camiseta del South Sydney. Una meta que parecía imposible tras el durísimo diagnóstico, pero que se hizo realidad gracias a su coraje.
El escenario no pudo ser más imponente: más de 40 mil personas se hicieron presentes en el estadio para rendirle tributo, ovacionarlo de pie y regalarle un último adiós inolvidable a un verdadero guerrero que dejó una huella imborrable.
