Del pelo de Matanovic al chip de la FIFA: la milimétrica tecnología que dejó a la Croacia de Modric con las manos vacías

La tecnología de punta volvió a ser el centro de la escena en la Copa del Mundo y esta vez dejó a la Croacia de Luka Modric masticando bronca. Tras la polémica caída ante Portugal, el delantero Igor Matanovic rompió el silencio y terminó dándole la derecha al veredicto del VAR que anuló el gol clave de Joško Gvardiol por una posición adelantada imperceptible para el ojo humano.
"Fue un ligero contacto con el pelo", confesó el propio Matanovic sin vueltas, confirmando que la pelota efectivamente lo rozó en el camino. Ante la ola de protestas del combinado croata, la FIFA respaldó la decisión técnica explicando el funcionamiento del microchip de última generación incorporado en el balón. Este sensor ultrasensible detectó el más mínimo roce del atacante, activando el offside automático y decretando la eliminación definitiva de los balcánicos del certamen.

