Del palo santo al agua bendita: el renacer de Lisandro Martínez en la zaga de la Selección

El fútbol siempre ofrece revancha, y el presente de Lisandro Martínez es la prueba viviente de ello. El defensor entrerriano llegó a esta Copa del Mundo con el enorme desafío de reinsertarse en el equipo tras acumular más de 500 días de ausencia vistiendo la camiseta albiceleste. Sin embargo, su jerarquía no tardó en salir a la luz.
A fuerza de personalidad y un rendimiento implacable, el central se ganó el puesto de titular indiscutido. Su consagración definitiva en este torneo llegó en el duelo frente a Cabo Verde, donde se convirtió en la figura excluyente de la cancha gracias a su firmeza y liderazgo defensivo.
Emocionado por el gran momento del grupo y su brillante regreso personal, Martínez dejó una frase que sintetiza el sentir del plantel: "Los hinchas deben estar muy orgullosos de la Selección". Una declaración que demuestra que la mística nacida en Qatar 2022 sigue más viva que nunca de cara al Mundial 2026.

