Del éxtasis al trago amargo: Colapinto brilló en pista con el Alpine pero una sanción le arruinó la fiesta en Barcelona

Había motivos de sobra para sonreír en el box, pero la alegría del domingo terminó transformándose en una profunda amargura. El argentino Franco Colapinto completó una gran actuación sobre el asfalto de Barcelona, donde volvió a recuperar las buenas sensaciones al mando de un monoplaza de Alpine que evidenció una evolución notable en comparación con lo visto en el complicado fin de semana de Mónaco.
El piloto albiceleste batalló con ritmo firme y cruzó la línea de meta en un meritorio octavo puesto. Sin embargo, cuando el festejo estaba en marcha, los comisarios deportivos aplicaron un duro golpe: una penalización de diez segundos por no haber respetado una bandera amarilla arruinó por completo su performance en territorio catalán.
Con este duro revés en las planillas oficiales, el joven talento nacional cayó de manera directa hasta el décimo lugar del clasificador final. De esta manera, de los cuatro puntos que se había ganado a pura velocidad y coraje en pista, Colapinto se vio obligado a masticar la bronca de marcharse con apenas una unidad, habiendo perdido tres valiosos porotos en los escritorios.