Chau Kansas y destino Atlanta: la Selección se despidió con asado, sufrió una demora en el vuelo y ya piensa en Inglaterra

La Selección Argentina le puso punto final a su búnker en Kansas City de la mejor manera posible. Luego de una intensa estadía de 43 días, la delegación nacional cumplió con su habitual ritual de unión: un asado-cábala que sirvió para recargar energías antes de emprender el viaje rumbo a Atlanta, donde se disputará la gran semifinal del torneo frente a Inglaterra.
Sin embargo, el traslado de la delegación no estuvo exento de contratiempos. Un inesperado inconveniente logístico generó una demora en la salida del vuelo chárter, alterando momentáneamente el cronograma del cuerpo técnico. A pesar del retraso, el plantel mantuvo la tranquilidad y ya se enfoca en el próximo desafío.
Con el chip puesto en el choque ante los británicos, la logística de la Selección sufrirá modificaciones clave respecto a los cuartos de final frente a Egipto. En Atlanta, el búnker argentino cambiará por completo, ya que se utilizarán un hotel y un predio de entrenamiento totalmente distintos a los de la fase previa, buscando optimizar la puesta a punto para el trascendental compromiso.

