La dirigencia de Boca tomó una decisión drástica respecto al futuro de una de sus figuras más queridas por la hinchada: Exequiel “Changuito” Zeballos. Ante la proximidad del vencimiento de su contrato y la falta de un acuerdo para su extensión, el club decidió poner al delantero en el mercado de pases para concretar una venta en el corto plazo.
El contrato de Zeballos con la institución de la Ribera finaliza en diciembre de 2026. Esta situación coloca al club en una posición de vulnerabilidad legal: según la normativa de la FIFA, a partir de junio el jugador tendrá la libertad de comenzar a negociar con cualquier otro equipo para incorporarse como agente libre una vez terminado su vínculo, sin dejar rédito económico a Boca.
Para evitar que el talentoso extremo de 24 años emigre con el pase en su poder, el Consejo de Fútbol, liderado por Juan Román Riquelme, optó por buscarle una salida económica antes de que se abra esa ventana de negociación directa.
Un talento marcado por las lesiones
Zeballos, quien irrumpió en la primera división como una de las promesas más brillantes de las categorías formativas, tuvo una trayectoria marcada por la mala fortuna en lo físico. Sus recurrentes lesiones (incluidas fracturas y rupturas de ligamentos) le impidieron tener la continuidad necesaria para asentarse como titular indiscutido, a pesar de su innegable desequilibrio individual.
Con esta decisión tomada, se espera que en las próximas semanas comiencen a llegar ofertas, posiblemente desde el exterior (Brasil, México o la MLS), donde el perfil del “Changuito” sigue siendo muy valorado por su edad y potencial.
La salida de Zeballos marcaría el fin de una era para los juveniles de la “reserva” que ilusionaron a los socios, obligando al club a buscar alternativas en el ataque para la segunda mitad del año.
Zeballos debutó en la primera de Boca el 29 de noviembre de 2020. Fue en una victoria por 2-0 contra Newell’s Old Boys en la Bombonera, bajo la dirección técnica de Miguel Ángel Russo.
En aquel momento, con apenas 18 años, entró para jugar los últimos minutos y ya mostraba esa velocidad y descaro para encarar por las bandas que lo harían famoso.
¿Por qué es trascendente hoy su posible venta? Fundamentalmente porque, a pesar de sus lesiones, es el jugador que representa el potencial de reventa y la identidad del potrero en el actual plantel. Que Boca decida venderlo ahora, antes de que pueda negociar como libre, marca un cambio de era en la gestión de los juveniles del club.

