Mauricio Nievas, arquero del plantel profesional de Deportivo Madryn, protagonizó un milagro que trasciende cualquier resultado deportivo tras reincorporarse oficialmente al grupo dirigido por Cristian Díaz luego de meses de incertidumbre.
Todo comenzó el 7 de enero de 2026, cuando durante un entrenamiento rutinario sintió la necesidad de pedir ayuda. “El cuerpo no me reacciona, porque el cerebro no estaba al mando de mi cuerpo, pero fueron dos segundos, porque se me apagó la tele”, relató el futbolista sobre el inicio de su muerte súbita.
Mientras los médicos luchaban desesperadamente por reanimarlo, Nievas asegura haber cruzado un umbral místico donde se reencontró con su padre, fallecido hace dos décadas. En ese estado de inconsciencia, el futbolista intentó abrazarlo, pero recibió una respuesta tajante que lo trajo de vuelta: su padre lo miró y le dijo “¿Y vos qué hacés acá?”. En medio de su alegría por verlo, escuchó las palabras que le salvarían la vida: “Tenés que ir por allá, todavía falta mucho para que vengas. Todavía no”. Esta secuencia se repitió varias veces hasta que, al girarse, el sueño terminó y despertó sintiendo el dolor en su pecho provocado por las maniobras de reanimación.
La historia sumó un componente premonitorio cuando, durante una mudanza posterior al alta, Nievas encontró un cuaderno donde había escrito una carta dedicada a su padre exactamente un año antes del accidente cardíaco. Al revisar el escrito, donde le contaba que lo extrañaba y le presentaba simbólicamente a sus dos hijos, se dio cuenta de que la fecha coincidía exactamente con el día del episodio: un 7 de enero. “Hice algo que nunca había hecho: escribir”, recordó sobre aquel texto que parecía anticipar su encuentro.
Tras dos complejas intervenciones quirúrgicas y cuatro meses de una recuperación intensiva, los médicos le aseguraron que “está nuevo”, permitiendo su emotivo regreso a las canchas. Hoy, Nievas ya no ve el deporte como una obsesión: “Previo a que pase todo, en mi mente siempre estaba el llegar o llegar, el mantenerme en la competencia. Después de todo lo que pasó eso quedó en segundo plano”.
Con una mirada renovada, el arquero aprovecha su experiencia para aconsejar a los futbolistas más jóvenes, recordándoles que el fútbol es solo un tiempo y que “hay otras puertas que se pueden abrir” más allá de la exigencia del alto rendimiento.

