Hace algunas semanas atrás, el exfutbolista santiagueño Omar Pérez vivió un momento extremo que estuvo su vida involucrada tras sufrir un infarto mientras se encontraba en Colombia.
Las historias están para contarlas y el “Pelado” exteriorizó el momento donde estaba sufriendo ese episodio: “Sentí un dolor fuerte en el pecho, algo que nunca me había pasado. Le avisé al cuidador y decidí ir directamente a la clínica. Fue una muy buena decisión”, recordó.
El episodio ocurrió mientras esperaba el debut de su hijo Franco en la Reserva de Boca Juniors. “Ese día fui al gimnasio por la mañana y estuve trabajando con uno de los profes. Mi hijo debutaba en la Reserva”, recordó. Tras terminar su entrenamiento, ingresó a un sauna, momento en que sintió un dolor intenso en el pecho, algo que nunca había experimentado. Ante la demora de la atención médica en el lugar, decidió trasladarse por su cuenta a una clínica.
“Estaba acostado en la camilla mirando los primeros minutos del partido. Cuando salí del quirófano lo primero que pregunté fue cómo había salido Franco y si había jugado”, contó a modo de anécdota.
El exfutbolista también habló de lo que significó el fútbol en su vida y recordó su fuerte vínculo con Club Atlético Güemes. “Mi abuelo fue futbolista y árbitro, y mi papá jugador y técnico. Yo me crié en una cancha. Güemes está a media cuadra de la casa de mi mamá. Siempre estuve en un vestuario o en una cancha”, expresó.
Además, confesó que uno de sus grandes sueños a futuro es dirigir y dejó clara su prioridad.
“Si me preguntás por el club que me gustaría dirigir, primero Güemes. Y segundo Boca, por supuesto”.

