A 34 años de la muerte del “Búfalo” Funes: cuál era su enfermedad del corazón y cómo se habría tratado en la actualidad

Juan Gilberto “Búfalo” Funes dejó una huella imborrable en River Plate, donde fue campeón de todo. Sin embargo, su corazón acabó con su carrera y luego con su vida hace 34 años. Luego de sufrir una afección cardíaca, falleció el 11 de enero de 1992.

Era conocido por su apodo, ya que ostentaba un físico de más de 90 kilos, y tuvo un paso corto pero sobresaliente en el “Millonario”. Convirtió tan solo 5 goles en su estadía entre 1986 y 1987, pero anotó en las dos finales de la primera Copa Libertadores que ganó el club.

Su debut con la camiseta de River se dio en septiembre de 1986. Tenía 23 años y venía de ser goleador en Millonarios de Colombia; sin embargo, en Argentina había sido casi un desconocido hasta entonces. En poco más de un año, obtuvo dicha Libertadores, la Copa Intercontinental y la Interamericana.

Su recorrido de carrera incluía pasos por Huracán de San Luis, Sarmiento de Junín, Jorge Newbery y Estudiantes (ambos de San Luis), y Gimnasia y Esgrima de Mendoza. Entre los Nacionales 1983 y 1984 jugó 14 partidos y convirtió 8 goles. Esto le permitió emigrar a Colombia.

En diciembre dejó repentinamente el club. Se fue a Europa pero no logró hacer pie: en Olympiakos de Grecia no se adaptó, jugó muy poco y en el Nantes de Francia no llegó a debutar. Volvió a Vélez para la temporada 1989/90 y recuperó su nivel: sumó 25 partidos y convirtió 12 goles.

Ante la imposibilidad del “Fortín” para renovarle el contrato y tampoco comprarle el pase, Funes comenzó a practicar con Boca, e incluso hizo la pretemporada con el equipo de Carlos Aimar en las sierras de Huerta Grande, Córdoba.

A falta de la firma oficial, surgió una oferta de Niza, la cual aceptó, pero no todo salió como esperaba. El ex River viajó a Francia, pero poco antes del comienzo de la temporada 1990/91, le informaron que los estudios cardíacos le habían dado mal y que el pase no se haría.

Volvió a Argentina a practicar con Boca, pero ya todo giraba en función de su corazón. Los cardiólogos explicaron que Funes sufría una insuficiencia aórtica. Un médico dijo que, en contraste con los 225 gramos de una masa ventricular normal, la de Funes pesaba 800 gramos. Su corazón era demasiado grande.

A pesar de ello, finalmente el pase se anunció el 13 de septiembre de 1990 y fue tapa de los diarios al día siguiente, con la ropa oficial del club, dentro de la Bombonera. También se supo que FIFA le había enviado a Boca un informe en el que le advertía del estado crítico del jugador.

Norberto Debbag, cardiólogo deportivo: la enfermedad del ‘Búfalo’ Funes y cómo se hubiera tratado en la actualidad

“Su historia siempre se recordará, no solo por lo futbolístico sino por la patología que presentó. Nadie entiende cómo no fue detectado, siempre decían que era un soplo“, aseguró el cardiólogo Norberto Debbag (M.N. 51.320) en diálogo exclusivo con Doble Amarilla.

En la misma línea, detalló: “Hoy se hace un ecocardiograma si tenés un soplo; en esa época ya se hacía eso, aunque después se perfeccionó. El diagnóstico ya estaba, pero lo más probable es que haya tenido dos válvulas y no tres”.

Si a un jugador se le detecta esto, puede seguir jugando, pero hay que seguirlo año a año, para ver si tiene algún agravante. Con los años será mayor; cuando se llegue al límite, ahí se frena. Se hace la operación y se pone una válvula de reemplazo”, agregó.

Posteriormente, profundizó en el deceso del “Búfalo” Funes en 1992: “Muere por una infección de esa válvula, lo que se llama una endocarditis bacteriana. Un germen se deposita en esa válvula, la empieza a comer y destruir. A él le intentaron cambiar eso, pero terminó falleciendo”.

Hoy en día, ese jugador podría haber seguido jugando a los 18 años, pero con seguimiento. No sé si se hizo o no, pero aparentemente siempre jugó con el soplo hasta que Boca dijo basta“, sostuvo y sentenció: “No podemos decir si se podía haber evitado o no, pero los estudios ya existían en esa época“.

Cómo fueron los últimos días del ‘Búfalo’ Funes

Después de un entrenamiento sintió un dolor en el pecho y se asustó. El jueves 27 de septiembre en el Hospital Italiano, sentenciaron su diagnóstico. Le plantearon si prefería su vida o jugar al fútbol, ya que se confirmó que sufría de insuficiencia aórtica.

Al año siguiente, del 6 de septiembre al 7 de noviembre de 1991, lo operaron cuatro veces en Mendoza buscando el reemplazo de la válvula aórtica, el origen de su problema cardíaco.

Con pérdida de peso (14 kilos), el primer fin de semana de 1992, al Búfalo se le disparó la fiebre y quedó descompensado. El 6 de enero fue trasladado de urgencia en un avión privado desde Mendoza hasta Buenos Aires. Entró inconsciente al sanatorio Güemes. Cinco días después, el sábado 11, ingresó al quirófano para su quinta y última operación de corazón.

Funes murió ocho horas después, en los primeros minutos del domingo 12 de enero de 1992.

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