La eliminación en la Copa Libertadores aceleró una decisión que ya estaba tomada en los pasillos de La Bombonera. Claudio Úbeda no continuará como entrenador de Boca una vez que finalice su contrato y, aunque la dirigencia todavía no inició negociaciones formales con ningún candidato, dos nombres comenzaron a instalarse con fuerza en el horizonte: Néstor Lorenzo y Antonio Mohamed.
No son apellidos nuevos para Juan Román Riquelme y compañía. Por distintos motivos, ambos aparecen desde hace tiempo en el radar xeneize. Sin embargo, también comparten un denominador común: hoy sus llegadas lucen complejas.
El caso que más seduce en Boca es el de Lorenzo. El entrenador de la Selección de Colombia reúne consenso por su perfil, experiencia y forma de trabajo. Desde hace tiempo es considerado uno de los técnicos que más interesan en la dirigencia, pero el contexto conspira contra cualquier posibilidad inmediata.
Lorenzo está al frente de Colombia y tiene por delante el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Más allá de hasta dónde llegue el seleccionado cafetero en el torneo, los tiempos juegan en contra de Boca.
El plantel retomará los entrenamientos el próximo 16 de junio para comenzar la pretemporada y, apenas un mes después, entre el 21 y el 23 de julio, afrontará los playoffs de la Copa Sudamericana, el nuevo objetivo internacional tras la caída a ese certamen.
En ese escenario, un eventual desembarco de Lorenzo implicaría asumir prácticamente sin preparación junto al grupo y con muy poco margen de trabajo antes de una serie decisiva.

