Escándalo en Medellín: CONMEBOL canceló el duelo entre DIM y Flamengo por incidentes en las tribunas

La noche copera en Colombia quedó envuelta en un verdadero caos. El partido entre Independiente Medellín y Flamengo, correspondiente a la cuarta jornada del Grupo A de la Copa Libertadores 2026, fue suspendido de manera momentánea apenas a los tres minutos de juego debido a graves incidentes en las tribunas del estadio Atanasio Girardot.

El árbitro venezolano Jesús Valenzuela decidió interrumpir el encuentro y ordenar el retiro inmediato de los futbolistas hacia los vestuarios al considerar que “no estaban dadas las condiciones de seguridad” para continuar disputando el compromiso. La medida llegó luego de desórdenes registrados en la tribuna norte y la intervención de efectivos antidisturbios dentro del estadio.

El clima ya venía cargado desde antes del inicio del partido. La eliminación reciente del DIM de la Liga BetPlay había generado un fuerte malestar entre los hinchas, que se reflejó en una asistencia menor a la habitual y en una lluvia de cánticos contra jugadores, dirigentes y cuerpo técnico. Las tribunas estuvieron dominadas por camisetas negras y banderas con mensajes de protesta.

Entre los gritos que más se escucharon sobresalió el contundente “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo”, mientras que también hubo utilización de pirotecnia y enfrentamientos en distintos sectores del estadio. Todo eso derivó en la rápida decisión arbitral de detener el espectáculo.

En medio de la tensión, algunos futbolistas intentaron llevar calma. Uno de ellos fue Frank Fabra, quien dialogó con los árbitros y con integrantes del plantel brasileño intentando explicar el contexto de la protesta y bajar la tensión dentro del campo de juego.

A pesar del escándalo, durante los pocos minutos que se alcanzaron a disputar, Flamengo tuvo la situación más clara del partido. Un remate de Araujo pasó cerca del arco local tras una jugada iniciada por el colombiano Jorge Carrascal, que fue titular en el conjunto carioca.

Con el correr de los minutos, la situación lejos estuvo de tranquilizarse. Cerca de las 20:12, la voz del estadio pidió a los espectadores que abandonaran el Atanasio Girardot, aunque inicialmente no se confirmó la suspensión definitiva del encuentro. Lentamente comenzaron a retirarse algunos simpatizantes, aunque los cánticos y las protestas continuaron.

El episodio dejó al descubierto la profunda fractura entre la hinchada y el equipo colombiano, en una noche que debía ser clave para las aspiraciones internacionales del DIM y terminó convirtiéndose en un escenario de tensión, violencia e incertidumbre. Hasta el momento, Conmebol no comunicó oficialmente cuándo podría reanudarse el encuentro ni qué sanciones podrían recaer sobre el club colombiano.

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