La Selección Argentina volvió a presentarse en el país, pero esta vez no logró colmar la cancha de Boca. En el amistoso ante Mauritania, un rival improvisado y de bajo nivel —en la misma línea que Zambia, el 31/3—, quedaron sectores visibles sin ocupar, algo poco habitual en el ciclo reciente, mucho más luego que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) había anunciado que las entradas estaban agotadas.
Las principales ausencias se notaron en los laterales de la platea media de La Bombonera, donde hubo varios huecos. También los palcos y la zona baja mostraron ocupación parcial, con niveles cercanos al 70 u 80 por ciento, mientras que en el resto de las tribunas estuvo prácticamente completo.
El sector preferencial, correspondiente a los palcos bajos, tampoco alcanzó el lleno total. Aun así, a pesar de la poca gente, el clima tuvo momentos de color, con presencia fuerte de la hinchada xeneize: se escuchó a La 12 y un canto dedicado a Diego Maradona a los 10 minutos.
Los precios fijados por la AFA fueron elevados en comparación con el contexto local. Las generales costaron $90.000, mientras que las plateas escalaron desde $150.000 hasta $490.000 en el sector preferencial. Incluso las ubicaciones medias se ubicaron entre $330.000 y $350.000.

El contraste con el Monumental resulta evidente: en Núñez, el equipo venía llenando sin inconvenientes. Además de la mayor demanda, el estadio de River cuenta con una capacidad superior a 85 mil personas, al menos 30 mil más que la Bombonera.
Al comparar con otros partidos internacionales, los valores en pesos no quedan tan lejos en dólares, pero la relevancia del encuentro es abismal con el que disputó la Scaloneta. El amistoso entre Brasil y Francia tuvo entradas entre 230 y 2000 dólares (en moneda argentina sería $318,317.82 y $2,767,981.04 respectivamente), mientras que Inglaterra vs. Uruguay en Wembley osciló entre 127 y 161 dólares según la ubicación ($175,766.80 y $222,822.47, respectivamente).

