Los Barros Schelotto y Tévez no se saludaron durante Vélez–Talleres: el motivo

La escena se dio antes de que rodara la pelota, pero no pasó desapercibida. En la previa del encuentro por la segunda fecha de la Zona A del Torneo Apertura, en el estadio José Amalfitani, las miradas se posaron en los bancos de suplentes. Allí estaban Guillermo Barros Schelotto y Carlos Tevez, dos ídolos de Boca, hoy entrenadores de Vélez y Talleres, que evitaron saludarse, rompiendo con una costumbre habitual del fútbol.

El quiebre se remonta a 2016, cuando Barros Schelotto asumió como entrenador del Xeneize tras la salida de Rodolfo Arruabarrena. Luego de la obtención del título, Tevez sorprendió al anunciar su partida al fútbol chino, una decisión que cayó muy mal en el cuerpo técnico. Años más tarde, el Apache explicó su postura: “No me veía otro año en el club si él seguía. Sentía que no iba a jugar pasara lo que pasara”, confesó en una entrevista.

“Vivimos muchas cosas juntos como compañeros y después como entrenador y jugador, pero fui a saludar al técnico rival. No tengo ningún tipo de relación con Carlos fuera del campo de juego. Lo respeto como persona, como jugador, como excompañero, pero hoy lo fui a saludar como lo hago con otros entrenadores”, señaló el DT del Fortín, cuando a finales del año pasado se vieron las caras y sí hubo cortesía. Todo un mensaje.

Un distanciamiento que tiene varios episodios y que se remonta a 10 años atrás

La historia sumó nuevos capítulos con el regreso de Tevez a Boca en 2018, aún con el Mellizo al mando. El equipo atravesaba un buen momento futbolístico y contaba con una delantera consolidada, lo que obligó al ídolo a pelear por un lugar. “Siempre peleé por el puesto, nunca tuve rebeldía y estoy tranquilo con eso”, señaló el delantero, marcando su profesionalismo pese a las diferencias.

El vínculo, según el propio Tevez, estuvo atravesado por charlas tensas y situaciones internas. “Sufrí falta de respeto, pero esas cosas quedan en el vestuario”, recordó. Uno de los puntos más sensibles fue la llegada de Mauro Zárate, refuerzo clave del Boca finalista de la Copa Libertadores 2018. “Sentí que su llegada era para sacarme a mí”, reconoció el Apache, quien además remarcó la falta de diálogo previo por parte del entrenador.

Pese a todo, Tevez también supo valorar el ciclo del Mellizo: “Fue uno de los mejores entrenadores que tuvo Boca. Su balance fue muy bueno”, afirmó, destacando los títulos locales y el protagonismo internacional del equipo.

Con el paso del tiempo, la relación continuó, pero desde otro lugar: ambos como entrenadores. El primer cruce fue en noviembre de 2025, con triunfo de Talleres en Liniers. Este 27 de enero, el destino fue distinto y Vélez se impuso 2-1 sobre la hora, en un partido que volvió a poner en escena una rivalidad silenciosa.

Sin palabras ni gestos, el saludo ausente volvió a hablar por ellos. En el fútbol, algunas historias no se olvidan, apenas cambian de escenario.

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