Boca vivió una jornada especial con la presentación oficial de Santiago Ascacibar y Ángel Romero, dos refuerzos que llegan para potenciar al plantel y alimentar la ilusión del hincha. En sus primeras palabras como jugadores del Xeneize, ambos dejaron en claro el peso emocional de la decisión, el significado personal de arribar al club y un mensaje común: la obligación de competir al máximo nivel y pelear por todos los objetivos.
Ascacibar fue quien tomó la palabra en primer término y no ocultó lo que representa este paso en su carrera. “Siempre uno sueña con vestir esta camiseta”, expresó el mediocampista, quien remarcó que la decisión fue madurada con el correr de los días hasta sentirse plenamente convencido de llegar a Brandsen 805. “Una vez que pasaban los días me daba la seguridad de querer estar acá”, señaló, dejando en claro que su deseo era inequívoco: “A River no quería ir, yo quería jugar en Boca”.
El volante también destacó el costado familiar de la elección. “Fue difícil decírselo a mi hermano, él ama este club. Voy a jugar por ellos”, contó, visiblemente emocionado. Consciente del lugar que ocupa Boca en el fútbol argentino, fue claro respecto a su compromiso: “Sé dónde estoy y tengo que estar a la altura”, afirmó, sin perder de vista el objetivo colectivo. “Lo principal y el anhelo tiene que ser ir por todo”, remarcó.
Además, Ascacibar puso el foco en lo futbolístico y en su rol dentro del equipo. “Tengo la cabeza puesta en lo que puedo darle al equipo”, explicó, y destacó la posibilidad de compartir plantel con jugadores de jerarquía: “Paredes es un jugador que te hace mejorar y potenciar”.
Ángel Romero: “Estar en Boca es un sueño de chico”
Para Ángel Romero, la llegada a Boca representa el cierre de una historia que comenzó hace casi dos décadas. “Es un sueño hecho realidad estar acá”, confesó el delantero paraguayo, quien recordó su primera experiencia en el club junto a su hermano Oscar. “En 2007 vinimos a probarnos, quedamos, pero no pudimos fichar. Fuimos alcanzapelotas y soñábamos con jugar en Primera”, evocó.
Romero no ocultó la magnitud del desafío que asume. “Boca ocupa un lugar muy especial, es un equipo muy importante a nivel mundial”, sostuvo, y añadió: “Tenemos que prepararnos de la mejor manera para pelear por todo”. En diálogo con los medios, también reveló charlas clave antes de llegar al club, entre ellas con Gustavo Alfaro, quien le advirtió sobre la exigencia diaria: “Boca es un mundo diferente, el escudo requiere responsabilidad”.
Desde lo futbolístico, el atacante explicó su versatilidad. “En Brasil me tocó jugar en varias posiciones, incluso como falso 9”, detalló, y aseguró que buscará adaptarse rápido para ayudar al equipo. En cuanto a lo físico, llevó tranquilidad: “Estoy bien, me falta un poco de ritmo, pero vamos a ver con el entrenador cuándo puedo estar”.
Romero también destacó la influencia de su hermano Oscar y el peso que tiene Boca en el ambiente futbolero. “En Brasil te dicen solo Boca, estar acá es estar en boca de todos”, describió. Y cerró con un deseo claro: “Mi objetivo es salir campeón con Boca y darle muchas alegrías al hincha”.
Con dos refuerzos que conocen la exigencia y asumen el desafío, Boca comienza a escribir un nuevo capítulo, con un mensaje que se repite puertas adentro: estar a la altura y competir por todo.

