Se dicen que un tropezón no es caída, pero a veces esos tropezones ocurren por errores propios mas que por situaciones circunstanciales. Eso fue lo que le sucedió a Central Córdoba en su debut en la temporada 2026 de la Liga Profesional. Cayó como local ante Gimnasia y Esgrima de Mendoza por 1 a 0.
A los 5 minutos del primer tiempo, Valentino Simoni apareció en el área y marcó el primer gol del Lobo en el Apertura, para abrir el marcador en el 1-0 y desatar el festejo en las tribunas.
Seguramente las “excusas” de siempre de parte de Lucas Pusineri será que es un equipo nuevo y que le falta rodaje para ensamblarse a sus ideas. El conjunto mendocino, visiblemente más rápido que los del “ferro”, anotaron y se aferraron a ese gol “ayudado” por los errores conceptuales en la definición de los santiagueños.
Para colmo de males, Pusineri, en el segundo tiempo y cuando más acosaba Central Córdoba a su rival, sacó del campo de juego a Marco Iacobellis, el estratega que manejaba los hilos del equipo de tres cuarto de cancha hacia adelante.
Pese a ello, el “ferroviario” erró goles increíbles en los minutos finales por falta de definición.
Una derrota imprevisible ante un rival prolijo, que no se desordenó nunca y que aprovechó casi la única jugada que tuvo en el partido para marcar y llevarse una importante victoria del Único.
Central Córdoba? Falta ensamble, mejorar en el aspecto físico-técnico y el correr de las fechas se dirá para qué está en el torneo.

