A seis meses de la finalización de su contrato, Paulo Dybala evalúa renovar con la Roma.
Para lograrlo estaría dispuesto a bajar de manera considerable su salario, pasando de 8 millones de euros anuales a cerca de 3 millones, en una decisión que impacta ahora en el mercado y enfría su posible regreso al fútbol argentino, principalmente por dudas físicas que mantiene el cuerpo técnico del conjunto italiano.
La noticia genera fuerte repercusión en Italia y también en Argentina. Dybala, uno de los futbolistas más talentosos de su generación, prioriza la continuidad en la Roma pese al recorte salarial, un gesto que evidencia su intención de mantenerse en la élite europea y su compromiso con el proyecto deportivo del club capitalino.
La dirigencia valora la predisposición del cordobés, aunque no esconde su preocupación por la regularidad física del jugador, afectado en las últimas temporadas por distintas lesiones musculares.
Desde el cuerpo técnico consideran que el nivel futbolístico del atacante sigue siendo determinante cuando está en plenitud, pero temen que no pueda sostener continuidad a lo largo de una campaña exigente. Esa incertidumbre es el principal punto de análisis antes de avanzar en una renovación definitiva.
Este escenario impacta directamente en el mercado argentino. En las últimas semanas tomó fuerza el rumor de un posible interés de Boca Juniors, que sueña con dar un golpe de impacto con una figura de talla internacional.
De concretarse, Dybala volvería a jugar en el país, aunque no sería en el club que lo vio nacer futbolísticamente: Instituto de Córdoba, donde debutó como profesional y dejó una huella imborrable.
Sin embargo, las ganas del futbolista de continuar en Italia, sumadas a la negociación en curso con la Roma, enfrían seriamente cualquier posibilidad de retorno inmediato al fútbol argentino.
Por ahora, el futuro de Dybala parece seguir ligado a Europa, con una decisión que prioriza lo deportivo por sobre lo económico y posterga, al menos por un tiempo más, su regreso al país.

